CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DURANTE EL EMBARAZO
Los procedimientos quirúrgicos
pueden estar relacionados directamente con la gestación (cerclaje cervical),
así como indirectamente (como en los casos de cistectomía de ovario – cirugía fetal),
o también pueden no estarlo (como en casos de apendicetomía y la cirugía por
trauma)
Dentro de las nuevas
alternativas de tratamiento, encontramos la cirugía laparoscópica, la cual
corresponde al 34 % de los procedimientos quirúrgicos realizados en las
pacientes embarazadas, los cuales se han incrementado desde la década de los
noventas, abarcando una tercera parte de las intervenciones no obstétricas
durante el embarazo. Varios estudios han demostrado su seguridad, así como
menor morbilidad frente a las técnicas abiertas
Los procedimientos
laparoscópicos más frecuentemente realizados en la gestante son colecistectomía
y apendicetomía, y dentro de la patología ginecológica, el tratamiento de los
tumores anexiales y la laparoscopia diagnóstica
LOS
RIESGOS DE LA CIRUGÍA DURANTE EL EMBARAZO DERIVAN DE:
• Los
posibles efectos desfavorables de los medicamentos anestésicos.
• La edad
gestacional.
• El tipo,
duración y sitio de la cirugía.
• La
técnica anestésica.
• El estado general de la paciente.
De ser
posible, se pospondrá la cirugía hasta el segundo trimestre, o hasta después de
finalizado el embarazo, a menos de que se trate de un procedimiento emergente.
Esto se debe a que:
• La tasa
de aborto baja al 5,6 % en el segundo trimestre del embarazo, en comparación
con el 12 % al 15 % que se presenta durante el primero.
• La
incidencia de parto prematuro es menor en el segundo trimestre que en el
tercero.
• En teoría, el riesgo de teratogénesis es más bajo a partir del
segundo trimestre
VENTAJAS DE LA
CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DURANTE EL EMBARAZO:
· Disminución del dolor postoperatorio.
· Menor manipulación uterina e irritabilidad.
· Rápido retorno a la dieta normal.
· Menor riesgo de hernias incisionales.
· Menor incidencia de infecciones.
· Mejor resultado estético
· Menor riesgo de depresión fetal (debido al menor uso de narcóticos)
· Menor tasa de parto prematuro e irritabilidad uterina (debido a la menor manipulación uterina
DESVENTAJAS DE LA
CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA DURANTE EL EMBARAZO:
Los
cambios anatómicos y fisiológicos inducidos por el embarazo determinan ciertos
riesgos inherentes a la condición. Entre ellos cabe destacar:
a) El útero grávido puede
interferir con la visualización adecuada del campo operatorio y determinar mayor
riesgo de lesiones al desplazar el intestino fuera de la pelvis.
b) El útero aumentado de tamaño
tiene mayor riesgo de ser lesionado, especialmente durante el montaje laparoscópico.
c) La cirugía es técnicamente más
compleja debido a las limitaciones de la maniobrabilidad instrumental dado el
mayor tamaño tanto del útero como de los vasos sanguíneos.
d) Riesgo potencial de
disminución del flujo útero-placentario secundario al aumento de la presión intra-abdominal
(PIA) determinado por el pneumoperitoneo.
e) Riesgo teórico de
irritabilidad y dinámica uterina inducida por el uso de electricidad y la manipulación
del útero.
f) Riesgo potencial de daño a dos
pacientes (madre y feto).
USOS E
INDICACIONES DE LA LAPAROSCOPIA DURANTE EL EMBARAZO:
Como
regla general, durante el embarazo, toda patología que requiera de manejo
quirúrgico debiese postergar su resolución, en la medida de lo posible, hasta
el puerperio. Sin embargo, existen condiciones en que, independiente de la edad
gestacional, esto no es posible, debido a la alta probabilidad de compromiso
materno y/o fetal que conllevan
Entre
ellas destacan: ictericia obstructiva, colecistitis aguda resistente a
tratamiento médico, cólico biliar complicado o asociado a pérdida de peso,
apendicitis aguda, peritonitis, pancreatitis biliar, y tumor anexial complicado.
El momento adecuado
para llevar una paciente a cirugía depende de la urgencia o emergencia de la
misma, siendo más seguro hacerlo en el segundo trimestre, sin que se superen
las 28 semanas de gestación, ya que el útero interfiere con la visión
laparoscópica, lo que aumenta el riesgo de perforación uterina con los puertos
y el instrumental quirúrgico. Sin embargo, la literatura no contraindica de
manera absoluta su realización en cualquier etapa del embarazo.
ESTRATEGIAS
Y RECOMENDACIONES PARA MINIMIZAR LAS COMPLICACIONES:
La
laparoscopia ha demostrado ser una técnica quirúrgica segura frente a la
hemodinamia materna y al bienestar fetal, siempre que se tengan en cuenta las
modificaciones anestésicas necesarias.
En general,
las complicaciones resultan de la tardanza en el diagnóstico y tratamiento más
que de la cirugía en sí. Por lo tanto, el diagnóstico y tratamiento precoz de
aquellas patologías de resolución quirúrgica es indispensable para disminuir
las cirugías de urgencia y la mayor morbilidad asociada.
Aunque
la tasa de complicaciones es baja (0,1%), la mayoría ocurre en el momento de la
entrada a la cavidad peritoneal y pueden producirse independiente de la técnica
utilizada. Al momento de la punción, la paciente debe estar nivelada en el plano
horizontal (sin Trendelemburg), con vejiga vacía (preferir sonda Foley
instalada al vaciado con Nelaton) y sonda nasogástrica u orogástrica para
descomprimir el estómago, un adecuado posicionamiento de la paciente resulta
esencial en la ejecución de la laparoscopia.
Durante
el primer trimestre la postura no difiere de la utilizada en una laparoscopia
pélvica en una paciente no embarazada. Desde el segundo trimestre en adelante,
la paciente debe ser colocada en decúbito lateral izquierdo, o usando una cuña
o lateralizando la mesa. Para mejorar aún más el retorno venoso y disminuir el
riesgo de trombosis venosa profunda, se recomienda el uso de medias
antitrombóticas o compresión neumática en las piernas
Ante
todo, debe minimizarse el tiempo quirúrgico y hacer la cirugía más simple
posible, por lo que se aconseja el uso liberal de trocares adicionales si se
estima necesario. Bajo ninguna circunstancia debe utilizarse un manipulador
uterino o cualquier instrumento intravaginal; tampoco debe usarse agentes para
dilatar el cuello, incluido el uso preoperatorio de análogos de prostaglandinas,
por su efecto abortivo.

En
pacientes cursando embarazos de tercer trimestre, debe considerarse la
evaluación y monitoreo fetal intraoperatorio, ante la sospecha de sufrimiento
fetal, debe disminuirse la PIA, hiperventilar a la madre y detener la manipulación
de los tejidos para permitir la recuperación del feto.
De no
haber respuesta a las medidas descritas, el equipo debe estar preparado para
convertir la cirugía y realizar una cesárea de urgencia.
El uso
del electrobisturí produce humo que contiene monóxido de carbono (CO) el que
podría acumularse y, en teoría, podría llevar a la formación de
carboxihemoglobina y metahemoglobina entorpeciendo la entrega de oxígeno al
feto; para disminuir cualquier riesgo al respecto, se recomienda una evacuación
eficiente del humo intrabdominal mediante el uso del aspirador o de recambio
periódico del CO2 abriendo la válvula de un trocar.
No
existen estudios que evalúen la necesidad de tocolisis profiláctica para
pacientes embarazadas que se someten a cirugía laparoscópica. Su uso
generalmente no es necesario. Sin embargo, ellos son frecuentemente utilizados
ante la presencia de dinámica uterina. El uso de tocolíticos debería ser
discutido en el preoperatorio e individualizarse para cada paciente hasta que existan
trabajos controlados al respecto.
No
existen estudios con respecto al uso de corticoides para inducir madurez
pulmonar en pacientes con embarazos de 24 semanas o más, sometidas a
laparoscopia. Pese a ello, corticoides se han utilizado con ese fin y su uso
pareciera ser razonable.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA:
- En el tercer trimestre de gestación realizar monitoreo de la frecuencia cardiaca fetal (FCF) para identificar condiciones que alteran el flujo sanguíneo útero-placentario, la oxigenación fetal y actividad uterina.
- Realizar paso de sonda vesical según adecuado procedimiento
- Realizar paso de sonda nasogástrica según adecuado procedimiento
- Mantener un ayuno mínimo en la gestante de 6 horas
- Alentar y tranquilizar a la paciente siendo siempre positiva en cuanto a los resultados y pronta recuperación
BIBLIIOGRAFIA:
- · Revista Colombiana de Anestesiologia. Agosto - octubre 2011. Vol. 39 - No. 3: 360-373 - Cirugía no obstétrica durante el embarazo - Nury Isabel Socha García, Juan Camilo Gómez Morant, Erica Holguín González
- · Revista chilena obstetricia y ginecología 2007; 72 (4): 347 - 257 - CONSIDERACIONES PARA EL USO DE LA LAPAROSCOPIA DURANTE EL EMBARAZO - Demetrio Larraín de la C.1, Guillermo Durruty V.1, Cristián Pomés C.1, Mauricio Cuello F.Departamento de Obstetricia y Ginecología, Facul tad de Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile.
- · Revista Mexicana de Cirugía Endoscópica volumen 5,N2- Abril a Junio de 2004; Cirugia laparoscópica y embarazo - Dr. Gerardo Ricardo Vega Chavaje,* Dra. Claudia Yolanda Preciado Bahena,* Dr. Gerardo de Jesús Landa, Ramírez,* Dr. Isidoro Efrén León Dávila,* Dr. Fernando Xavier Marín Maldonado,* Dra. Virginia Serrano, Méndez,* Dr. Luis Rodrigo Barrera Guerra,* Dr. Diego Solórzano Ugalde

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